Lunes, 28 Agosto 2017 08:35

LAS FALTAS AL TRABAJO NO SON ABANDONO NI SEPARACIÓN VOLUNTARIA DEL EMPLEO.

Es frecuente que cuando un trabajador falta sin justificación alguna o sin el permiso correspondiente por cuatro o más veces en un período de 30 días, el patrón le rescinde la relación laboral con fundamento en la fracción X del artículo 47 de la ley de la materia, pero asentando en el aviso de despido correspondiente que "abandonó su trabajo" o "renuncia voluntaria"; lo cual puede tener serias consecuencias ante la eventualidad de afrontar un juicio laboral.

 

Conceptualmente, abandono y faltas injustificadas son de naturaleza diferente, lo mismo que separación voluntaria del empleo. Así lo han precisado los Tribunales competentes, indicando que abandonar, en términos generales, es renunciar a un derecho, es dejar una ocupación, un intento u otra cosa después de haberla empezado; así:

  • Por abandono de empleo debe entenderse que el trabajador, iniciada la prestación del servicio, renuncia a su derecho a seguir ocupando su puesto y lo deja definitivamente.

El acto de abandono de empleo supone por parte del trabajador una decisión libre de su voluntad a la que sigue un estado de separación definitiva de sus labores.

 

El abandono, después de iniciada la prestación del servicio, presupone que fue motivado por alguna razón, que le da derecho o posibilidad para ejercer la acción de rescisión por causas imputables al patrón. La causa o motivo que deberá acreditar será cualquiera de las previstas en el artículo 51 de la Ley Federal del Trabajo.

 

La acción de rescisión del trabajador puede darse o no, para ello cuenta con un plazo de 30 días.

  • Respecto a las faltas, la diferencia fundamental, es que el trabajador no inició la prestación del servicio, simplemente no se presentó a trabajar y no cuenta con el permiso ni la justificación legal  correspondiente.

Cuando en esta forma, se acumulan 4 o más faltas en un período de 30 días, ahora es el patrón quien tiene el derecho de dar por terminada la relación laboral, con fundamento en la fracción X del artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo.

 

De igual manera, la acción de rescisión ahora por parte del patrón puede darse o no, para ello cuenta con un plazo de 30 días.

 

En el caso de inasistencia al trabajo por más de tres veces dentro de treinta días, sin permiso y sin causa justificada, es el patrón quien rescinde el contrato. En cambio, en el caso de abandono, es el trabajador quien lo da por terminado. Así pues, el primero es un caso de rescisión y el otro un caso de terminación de contrato. 

  • Luego, cuando se habla de separación voluntaria por parte del trabajador supone, en principio, que es éste quien manifiesta una decisión libre de su voluntad, en el sentido de no continuar en un vínculo laboral determinado (como acontece en la renuncia), a la que sigue un estado de separación definitiva de sus labores.

Lo anterior queda precisado en la Tesis emitida por el SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO, al resolver el Amparo directo 407/97, misma que es visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta de febrero de 1998 y que se reproduce a continuación:

 

Registro No.196 806

Localización: [TA]; 9a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; VII, Febrero de 1998; Pág. 469. VI.2o.104 L.

 

ABANDONO TEMPORAL Y DEFINITIVO DEL TRABAJO Y FALTAS DE ASISTENCIA. DIFERENCIAS. Es erróneo identificar el abandono de empleo con las faltas al trabajo por más de tres días, pues abandonar significa, en términos generales, renunciar a un derecho, dejar una ocupación, un intento u otra cosa después de haberla empezado. De ahí que por abandono de empleo debe entenderse que el trabajador, iniciada la prestación del servicio, renuncia a su derecho a seguir ocupando su puesto y lo deja definitivamente. El acto de abandono de empleo supone por parte del trabajador una decisión libre de su voluntad a la que sigue un estado de separación definitiva de sus labores. Supuesto lo anterior, resulta que cuando se hace valer el abandono de trabajo como excepción contra la acción de pago de indemnización por despido o cese injustificado, hay en esto la afirmación, por parte del patrón, de que fue el trabajador quien dio por terminado el contrato de trabajo, renunciando a su derecho de continuar prestando el servicio convenido. Por eso es que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha venido sustentando el criterio de que la causal de rescisión contenida en la fracción X del artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, fundada en la inasistencia del trabajador a sus labores por más de tres veces, es radicalmente distinta de la de abandono a que equivocadamente se refieren con frecuencia los patrones cuando niegan simplemente haber despedido al trabajador, explicando que fue él quien dejó de asistir a sus labores por un determinado número de días, pues con esto no se le hace la imputación de un acto de voluntad tendiente a dar por terminada la relación contractual. En el caso de inasistencia al trabajo por más de tres veces dentro de treinta días, sin permiso y sin causa justificada, es el patrón quien rescinde el contrato. En cambio, en el caso de abandono, es el trabajador quien lo da por terminado. Así pues, el primero es un caso de rescisión y el otro un caso de terminación de contrato.

 

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.

 

Amparo directo 407/97. Eduardo Escobedo Molina. 30 de octubre de 1997. Unanimidad de votos. Ponente: Carlos Loranca Muñoz. Secretario: Gonzalo Carrera Molina.

 

Véase: Semanario Judicial de la Federación, Sexta Época, Volumen LXXXVII, Quinta Parte, Cuarta Sala, página 34, tesis de rubro: "TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO. ABANDONO TEMPORAL Y DEFINITIVO DEL TRABAJO Y FALTAS DE ASISTENCIA. CONCEPTO.".

 

Por cuanto hace a la diferencia entre faltas de asistencia y separación voluntaria del empleo, el PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVA Y DE TRABAJO DEL DÉCIMO PRIMER CIRCUITO, al resolver el Amparo directo 222/2011, consideró que la falta de asistencia es una figura jurídica diferente a la separación voluntaria. Esta nueva Tesis se publicó en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta correspondiente a Marzo de 2012 y se reproduce a continuación:

 

Registro No.160 231

Localización: [TA]; 10a. Época; T.C.C.; S.J.F. y su Gaceta; Libro VI, Marzo de 2012, Tomo 2; Pág. 1139. XI.1o.A.T.50 L (9a.).

 

FALTAS DE ASISTENCIA Y SEPARACIÓN VOLUNTARIA DEL EMPLEO. NO SON FIGURAS ANÁLOGAS SINO EXCEPCIONES DIFERENTES EN CUANTO A LA PARTE QUE LAS CONCRETA Y A LAS CONDICIONES PARA SU ACTUALIZACIÓN, POR LO QUE AL FIJARSE LA LITIS DEBE DETERMINARSE CUÁL DE ELLAS SE HIZO VALER PARA DESVIRTUAR EL DESPIDO. Cuando en las excepciones opuestas se hace referencia a faltas de asistencia, ello da la noción inicial de que operó una rescisión de la relación laboral, hecha valer por el patrón contra su trabajador, sin responsabilidad para aquél, de acuerdo con el artículo 47, fracción X, de la Ley Federal del Trabajo. En cambio, cuando se habla de separación voluntaria por parte del trabajador supone, en principio, que es éste quien manifiesta una decisión libre de su voluntad, en el sentido de no continuar en un vínculo laboral determinado (como acontece en la renuncia), a la que sigue un estado de separación definitiva de sus labores. Así, aquella manifestación como expresión unilateral de la voluntad, puede concretarse por escrito o de manera verbal, sea expresa o tácitamente, esto último siempre que existan datos objetivos inequívocos que, a través de un criterio racional y lógico, conduzcan a tener por demostrada esa voluntad. Por ello, tanto las faltas de asistencia como la separación voluntaria del empleo, si bien pueden llegar a ser motivo de excepciones jurídicamente oponibles para desvirtuar el despido, no son figuras análogas, pues existen diferencias no sólo en cuanto a la parte que las concreta sino también en cuanto a las condiciones para su actualización. De ahí que si en el laudo no se determina con exactitud cuál ocuáles eran esas excepciones que se hicieron valer contra el despido invocado, la parte que fija la litis resulta imprecisa.

 

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVA Y DE TRABAJO DEL DÉCIMO PRIMER CIRCUITO.

 

Amparo directo 222/2011. Eutiquio Barboza López. 9 de junio de 2011. Unanimidad de votos. Ponente: Víctorino Rojas Rivera. Secretario: Reynaldo Piñón Rangel.

 

 

Esperamos que la información anterior le sea de utilidad.

 

Lic. Austreberto Bañuelos Correa.

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